martes, 12 de junio de 2012

Significado de Namaste

Namaste 

La palabra sánscrita “namaste” (namastei) significa yo reverencio lo divino en ti que en mí es.

Namaste es la chispa divina dentro de una persona reconociendo la chispa divina dentro de otra.

La vida que habita en mí reconoce y honra la vida que habita en ti.

Namaste es una profunda y especial expresión de respeto.

Reconoce la dualidad que siempre ha existido en el mundo y sugiere un esfuerzo de nuestra parte de unir estas dos fuerzas llegando finalmente a la más alta unidad y estado de no dualidad del ser con todo lo que existe; en otras palabras, reconoce la igualdad de todo y brinda honores a la sacralidad de todo.

La acción del namaste se despliega en tres niveles: el mental, el físico y el espiritual.

Yo honro el lugar en tu interior donde el espíritu vive. El espíritu que está en mí encuentra el mismo espíritu en ti.

Yo reconozco ese lugar en el que tú y yo somos uno.

Yo honro ese lugar en tu interior donde el amor es y recibo el espíritu libre que en ti es.

Yo saludo el lugar en tu interior donde la luz es fuente de vida.

Yo percibo el lugar en tu interior donde la luz es.

Yo reconozco el lugar en tu interior donde la paz es, el lugar dentro de cada uno de nosotros donde ella mora.

Yo reconozco que todos somos iguales y sé que cada uno es valioso a su propia manera y capaz de expandir mis horizontes.

Cuando tú estás en ese lugar en ti y yo estoy en ese lugar en mí, en ese instante somos uno y estamos capacitados de reconocer la bondad del otro.

Nosotros podemos percibir el hilo que nos conecta con el universo; todos somos uno con él, con todo lo que existe, y entramos en contacto con la fuente de esa interconexión.

Aceptando la unidad estamos siendo receptivos al conocimiento que nos llega en forma de ejemplos, avisos y enseñanzas.

La unidad puede despertar la sabiduría que abre nuestros ojos a nuevos mundos de posibilidades.

Cuando asumimos que cada persona que se cruza en nuestro camino es especial y única en su esencia nosotros podemos ofrecerles el mismo nivel de generosidad, bondad, cuidado, compasión y comprensión sin ningún pensamiento de egoísmo, propio interés o motivos ocultos de recibir algo a cambio.

La manera en que vivimos nuestra vida diariamente tiene un enorme impacto en todo lo que nos rodea. En vez de aferrarnos a lo que nos separa, el namaste nos permite sentir que no estamos solos en el mundo y nos hace comprender que tenemos que respetar a todos por que son nuestra familia.

Somos uno con el cosmos, con todo lo que existe, así tengamos consciencia o no de que así sea.

Asumiendo la unidad de todo ganamos consciencia de los más sutiles aspectos de nuestro ser dando como resultado una completa identificación con la energía que nos anima, con el ser de luz que somos.

Siendo todos uno, viviendo en unidad, en comunión, en una gran familia, todos los seres encuentran y obtienen felicidad y pueden liberarse del sufrimiento y la enfermedad.

Todos vemos en los otros nuestro reflejo, el mundo es nuestro reflejo. Si tenemos el corazón encendido por la brillante luz del amor y de la compasión viviremos rodeados de amor y sanación.

¡¡¡NAMASTE!!!
Este es un escrito que publiqué en este blog el 8 de abril de 2010, creo que vale la pena publicarlo de nuevo.
Con amor, namaste, Daniel.

lunes, 11 de junio de 2012

Sabiduría


Harás feliz a los otros y te sentirás mejor.
El sabio se mantiene alejado de la rivalidad,
de la codicia y de la confusión
producida por los deseos.
El sabio es feliz al vivir,
es bondadoso y armoniza con todos,
es sincero al hablar, equilibrado
y recto en el trabajo y en la vida.
Cuando acaba su obra, se retira oportunamente,
su respiración es fresca como la de un niño,
y busca siempre beneficiar a los hombres.
El sabio es difícil de comprender,
es cauteloso como quien atraviesa
un río en invierno,
prudente como quien tiene enemigos,
reservado como el huésped de una casa,
sencillo como la madera, tranquilo como un valle
y profundo como las aguas de un lago.
El sabio posee poco
porque se ha olvidado de las cosas,
su presencia es modelo para todos los hombres.
No se muestra, por eso resplandece,
no se vanagloria, por eso sobresale,
no se exalta, por eso merece elogio,
es humilde y se mantiene íntegro.
Permanece independiente,
aunque viva rodeado de gloria y esplendor
nunca pierde la paz.
El sabio no es impetuoso,
y nunca pierde el dominio de sí mismo.
El sabio no ofende a nadie,
y nunca halla motivo para rechazar a nadie.
El sabio es aquel que se conoce a sí mismo,
que quiere conquistarse a sí mismo,
más que conquistar a otros.
El sabio, contemplado,
no parece digno de ser mirado,
oyéndolo, no parece digno de ser escuchado,
sin embargo, contiene en sí todas las virtudes.
El sabio parece que no hace nada y,
sin embargo, nada queda sin realizar.
El sabio hace del corazón de los demás
el suyo propio.
Con el bueno obra de forma buena,
con el malo obra de buena forma.
El sabio se parece a un niño,
nada ni nadie le daña.
El sabio se da cuenta de las cosas
que para los demás pasan inadvertidas,
y estima por igual las grandes y las pequeñas.
El sabio no combate, mas siempre vence,
y no teme a la muerte.
El sabio es, en fin, quien está en armonía
con la naturaleza.
Fuente: Tao Te King
Otro escrito que debo agradecer a Narcís por habérmelo enviado y poder compartirlo con vosotros.
Un fuerte abrazo de luz a todos y que la sabiduría y la consciencia nos acompañe siempre, con amor, namasté, Daniel.

miércoles, 6 de junio de 2012

Fluyendo



“Fluir…

…es dejarse conducir por la corriente de la vida sin esfuerzo, con naturalidad.

Pero, ¿qué relación tiene este estado con la espiritualidad, o sea, con la realización de la Divinidad en nosotros? ¿Cómo es posible llegar a este estado o al menos crear las condiciones para que se produzca?

Leyendo a Yogananda, en su explicación sobre cómo funciona a nivel energético el sistema nervioso y su relación con la meditación me llegó una herramienta importante. Yogananda explica que la ansiedad se produce por poner demasiada energía al realizar una acción, el exceso de energía es lo que provoca la sobrecarga del sistema nervioso y debido a ello el estado de ansiedad. Recordé entonces lo que los maestros Tibetanos enseñan acerca de la “ley del esfuerzo revertido”…o sea si te tensionas demasiado en conseguir algo…obtienes lo opuesto…pues la tensión te sabotea…cortando la conexión con tu sabiduría superior.

Yogananda al igual que muchos otros autores, afirman que para poder acceder a la potencialidad de nuestro Ser, es necesario aquietarse. Si queremos acceder a esa fuente inagotable de energía, debemos primero calmar la mente y conectar desde el instante santo del que habla el “curso de milagros” o desde el AHORA o eterno presente.

Mi reflexión... Cuando una situación difícil se presenta...si en lugar de observarla "desde la orilla"...nos involucramos en el "río turbulento"...creamos más turbulencia...en cambio…como decía uno de los maestros tibetanos que contacté...HE APRENDIDO A QUITARME DE MI PROPIO CAMINO,PARA QUE EL ESPÍRITU OBRE"

Por tanto es bueno que para permitir ese flujo de energía superior tratemos de:

- Aprender a centrarnos, a estar en el ahora el mayor tiempo posible-

- Poner solo la energía mínima imprescindible en cada acción, cuidando siempre que nuestro sistema nervioso no se sobrecargue, evitando poner más energía de la necesaria. Esto se consigue simplemente teniendo la intención de que así será.

-Practicar lo que yo he llamado el A-B-A

-Agradecer por todo, absolutamente.
-Bendecir…a todos los seres y circunstancias
-Aceptar…todo lo que nos llega…reconociendo que una Inteligencia divina (así sea tu propio Ser Superior) se encarga de traer a tu vida, lo que debe ser, para seguir evolucionando-

Para que ese FLUÍR se produzca, tenemos que soltar el deseo de controlarlo todo, descargar el equipaje de sobrecargas emocionales y mentales, cuanto podamos…y sin duda poner en acción...LA FE…no en una creencia determinada o maestro …sino en el proceso de la Vida Única...(tener fe en la vida) que nunca se equivoca.

Considérenlo, mis amados Servidores de la Luz…y fluyan…”

Éste texto me llegó por un correo que me envió un ser de luz llamado Narçis, desconozco el autor si alguien lo conoce ruego que me haga llegar la información.

Con amor, namaste, Daniel.


lunes, 4 de junio de 2012