miércoles, 31 de agosto de 2011

No juzgar y no condenar es más importante que el perdón



¿Es importante el perdonar?
Perdonar es una de las acciones más bellas, importantes y altruistas que puede realizar el ser humano;
 pero, sólo se puede perdonar cuando se ha juzgado y condenado, por lo tanto,
más importante es no juzgar y no condenar.
Si no juzgamos, evitamos el condenar y así no tendremos que perdonar nada a nadie.
No hay efecto sin causa, toda ofensa es el efecto de una causa,
condenar es crear una nueva causa que generará otro efecto negativo.
 Así se crea una rueda de causas y efectos que sólo logran aumentar el conflicto indefinidamente y que enreda al ofensor y al ofendido en interminables luchas;
 una rueda cada vez más grande y cada vez más difícil de parar y resolver.
El aceptar lo que es, renunciando al ego, te libera y diluye la causa del conflicto.

¡Qué todos los seres tengan el día que deseen o quieran tener!
Con amor, namaste, Daniel.

martes, 30 de agosto de 2011

La sonrisa interior


La Técnica Taoísta de la “Sonrisa Interior”
Taoístas practican una técnica de meditación para la curación y revitalización del cuerpo, llamada la “sonrisa Interior”, que es una visualización atenta y detenida de todos los órganos y elementos del cuerpo, uno por uno, sonriéndoles.
Durante la meditación la cara debe expresar una sonrisa clara y abierta que se dirige a cada órgano, visera y elemento de nuestro cuerpo, uno por uno.
Los ojos se mantienen cerrados para facilitar la concentración de la conciencia.
 La clave del poder de esta meditación está en la atención que prestamos a cada órgano.
Se empieza visualizando a un ser muy querido que al mirarlo nos despierte espontáneamente la sonrisa y después se dirige este sentimiento a todas las células del cuerpo y a cada órgano en particular.
Según los maestros del Tao, cuando expresamos una sonrisa llena de agradecimiento a los distintos elementos de nuestro cuerpo en éstos tiene lugar una reacción alquímica que produce un néctar sanador y nutriente para ellos.
De la misma manera que cuando estamos dominados por la ira, el temor, la tristeza o el estrés los tejidos segregan una sustancia venenosa que contrae y asfixia los órganos.
Nos sentamos al borde de una silla sin apoyarnos en el respaldo, procurando que la pelvis quede más elevada que las rodillas, si hace falta utilizamos un cojín.
Las manos se abrazan poniendo la derecha encima de la izquierda y las apoyamos sobre otro cojín que colocamosencima de las piernas.
Las piernas deben estar separadas y paralelas y los pies también.
El sacro se adelanta ligeramente y la cabeza debe mirar al frente, pero con el mentón ligeramente hacia abajo, para lograr que la columna este recta y vertical.
La punta de la lengua se apoya en la parte delantera del paladar y las mandíbulas se relajan.
La respiración debe ser acompasada y tranquila y continuada.
Cuando acabamos la visualización ponemos las manos encima del ombligo, la derecha sobre la izquierda y captamos la energía, el “Chi”, que se ha producido.
Luego frotamos las manos y hacemos un ligero masaje sobre la cara (masaje de belleza), y después seguimos, frotando las manos de vez en cuando, y las vamos poniendo sobre las zonas del cuerpo que deseamos curar o vitalizar (sean rodillas, el hígado, los genitales, etc.) durante unos segundos.
Se recomienda realizar esta práctica
al despertarse por la mañana.
Reconociendo que la sonrisa y el cariño son antídotos naturales contra el exceso de radicales libres y activan la glándula del timo, una de las responsables de los mecanismos inmunológicos.

¡Que todos los seres tengan el día que deseen o quieran tener!
Con amor, namaste, Daniel

jueves, 11 de agosto de 2011

Lo que debe ser será



Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho, si digo "manzana" no es la maravilla innombrable que enamora el verano, Si digo "árbol", apenas me acerco a lo que saben las aves; el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.
Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.
Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir "basta" al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse instantáneamente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón.
Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día.
Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?
No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas "no puedo" ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.
Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.
No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
Facundo Cabral               


Con amor, namaste, Daniel.


El sueño americano




¡Que todos los seres tengan el día que quieran o deseen tener!...con amor, namaste, Daniel.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Las 7 Reglas de Paracelso

El arte de la Medicina echa sus raíces en el corazón. Si tu corazón es falso, también tu medicina lo será; si tu corazón es recto, también lo será el médico que haya en tí. (Liber Paragranum) Paracelso



Los pensamientos son libres y nada los domina. En ellos reposa la libertad del hombre, y ellos aventajan la luz de la Naturaleza. Porque de los pensamientos nace una fuerza creadora que no es elemental ni sideral... Los pensamientos crean un nuevo cielo, un nuevo firmamento, una nueva fuente de energía (Kraft) de la que fluyen nuevas artes... Si uno se propone crear algo, crea por así decirlo un nuevo cielo, y del mismo afluye a él la obra que quiere crear... Porque tan poderoso es el hombre, que es más que cielo y tierra. (Astronomia Magna) Paracelso

¡Qué todos los seres tengan el día que quieran o deseen tener!
Con amor, namaste, Daniel.

martes, 9 de agosto de 2011

Nagasaki


El 9 de agosto de 1945 se lanzó sobre ella la segunda bomba atómica. El bombardero estadounidense "Bockscar", en busca de astilleros, en cambio encontró la fábrica de armas Mitsubishi. Sobre este objetivo dejó caer la bomba atómica Fat Man, la segunda bomba atómica en ser detonada sobre Japón y más poderosa que la de Hiroshima. (ver Hiroshima para un relato de la primera explosión).
Inicialmente el blanco era Niigata, pero estaba lloviendo; se cambió a Kokura, pero había niebla espesa y no se pudo ubicar, y a falta de combustible y con la misión en peligro Sweeney se decidió finalmente por el último blanco alternativo, por Nagasaki, el Great Artist, actuando como avión meteorológico informó que existía un claro visible entre las nubes, el Bockscar solo tenía combustible para una sola pasada. Al llegar el avión encontró un cerrado techo de nubes, tenía que tomar una decisión o la arrojaba o volvía, se decidió el bombardeo por radar.



Qué el triste aniversario de ésta ignominia nos sirva para reflexionar y comenzar a actuar para pedir el cierre definitivo de todas las centrales atómicas, DE TODAS.
Todos somos uno y el daño que hacemos a los otros nos lo hacemos a nosotros mismos.
Por un planeta limpio de los venenos nucleares, con amor namaste, Daniel.


jueves, 4 de agosto de 2011